Mis inicios dentro del campo de la docencia se remontan hacia el año de 1994, cuando un 14 de febrero comenzé a impartir los conocimientos recien adquiridos en la licenciatura de Historia.
Hace 16 años tuve mi primer encuentro con mis primeros alumnos del COBATAB plantel 26, hace 16 queria comerme el mundo, hace 16 años comparti los conocimientos sobre la historia a 2 grupos de alumnos totalmente diferentes al los jovenes que hoy estan cursando su nivel medio superior, hace 16 años tenìa otra vision de lo que era ser docente, creìa erroneamente que por el hecho de ser maestra era superior a mis alumnos.
16 años despues tengo otra vision muy diferente, hoy creo que el proceso educativo es un todo, donde intervienen los padre de familia, los alumnos y los maestros como simples facilitadores del conocimiento, hoy en día me involucro mas en el proceso enseñanza-aprendizaje, trato que los alumnos vean en mi a una amiga en quien puede confiar pero tambien alguien que puede poner limites en momentos determinados, trato de despertar su sentido de creatividad, valores como la responsabilidad, honestidad y sobre todo, que sientan amor hacia un tema tan dificil para quienes no la conocen, como es la historia de nuestro pais.
Los tiempos cambian, las formas de pensar cambian, las nuevas metodologias tambien tienen que evolucionar, las formas de pensar y actuar de las personas tambien buscan un cambio acorde al devenir historico, sin embargo, en cuanto a infraestructura educativa no hay un cambio verdadero ya que mi plantel es el mismo desde hace 16 años y si han habido cambios pero no corresponden a los requerimientos que la RIEMS exige.
Despues de tener la fortuna de prepararme en diversos cursos, he comprendido que quienes nos dedicamos a la docencia tenemos un gran compromiso, un compromiso propio, con nuestros alumnos, con la institución y con nuestro estado y pais, tenemos la misión de formar alumnos preparados, alumnos que puedan crear y transformar su entorno, orientar su creatividad para poder hacer, con valores solidos, alumnos que a pesar de contar con problematicas diferentes
cuenten con el apoyo de sus maestros para canalizarlos por el camino del exito y la superación.
La aventura de ser docente, es en realidad una aventura donde tenemos que enfrentarnos a muchos retos, pero si tenemos verdadera vocación y compromiso podremos saltar todas las barreras para llegar a la meta siendo el reconocimiento de nuestros alumnos el premio más codiciado. Saludos cordiales